jueves, 23 de junio de 2016

Ensalada de lentejas




Ingredientes para hacer Ensalada de Lentejas (para 4 personas):
1 tarro 400 gramos de lentejas cocidas de La Mancha
1 queso fresco mediano
1 tomate grande
1 zanahoria grande
1 cebolleta fresca pequeña
1 puñado de aceitunas con anchoas
1 pimiento verde hembra
2 latas de atún en aceite de oliva virgen extra
1 pizca de orégano
100 gramos de almendra recién frita a la que le pondremos sal
AOVE

Abrimos el tarro de las lentejas y las ponemos en un colador bajo el agua para limpiarlas y enjuagarlas muy bien, ese caldo que llevan no es recomendable.

Pelamos la zanahorias cortándolas en Brunoise, así como el tomate, el pimiento verde hembra (es el mejor para comer en crudo) y la cebolleta tierna.
La aceitunas le quitaremos el agua que llevan, escurrimos bien.
El queso lo cortaremos en dados más o menos grandes según nuestro gusto.
Vamos a presentar la ensalada.
En una fuente, en este caso redonda, colocamos las lentejas, vamos añadiendo el tomate, el pimiento, la cebolleta, la zanahoria y el atún por encima, adornamos con el queso, las aceitunas y las almendras, éstas nos darán el toque salado necesario para la ensalada.
Aliñamos con el AOVE, y si es de nuestro, gusto preparamos una vinagreta con AOVE, el zumo de medio limón, rayamos las corteza y una pizca de sal. Batimos para emulsionar y aliñamos. Un poco de orégano fresco. Y a comer fresquita

miércoles, 8 de junio de 2016

Ensalada fresca de Tomate y queso fresco Txentxo



Para dos personas
·         3 tomates Raf.
·         Un queso fresco de oveja manchego
·         Albahaca fresca
·         Aceituna verde
·         Sal negra, AOVE.

Lavamos los tomates, los secamos y pelamos, procurando que la piel la cortemos de un tirón para después hacer unas decoraciones. Los cortamos en rodajas de un centímetro aproximadamente.
Cortamos el queso fresco en trozos cuadrados aproximadamente del mismo tamaño que las rodajas de tomate.
Vamos intercalando una rodaja de tomate y un trozo de queso.
Adornamos con unas hojas de albahaca fresca recién cortada y las aceitunas verdes.
Salamos con sal negra,
Dejamos caer por encima un hilo de AOVE al gusto.

Decoramos por fin con unas flores de rosa hechas con la piel de los tomates.

jueves, 19 de mayo de 2016

Merluza confitada con verduras



Para dos personas:
400 gramos de lomos de merluza. En este caso la he comprado congelada.
100 gramos de judías verdes planas congeladas
100 gramos de guisantes congelados.
2 patatas medianas.
AOVE
Dos ajos
1 hoja de laurel
Sal

Elaboración:
Las verduras las coceremos en agua hirviendo y una pizca de sal. Importante medir los tiempos para que las tres partes de la recetas coincidan en el tiempo final.
Las dos patatas las vamos a cocer durante 10 minutos, bien lavadas y enteras, sin pelar, junto con las dos verduras. Al pasar ese tiempo las pondremos en una llanda de horno o fuente de cristal y las asaremos exclusivamente con el grill durante 10 minutos a 250º, una vez cortadas por la mitad, añadiéndoles una pizca de sal.
Para confitar el pescado lo haremos en un cazo alto, pondremos los lomos de merluza descongelados, los dos ajos y la hoja de laurel, todo en frio. Cubriremos con AOVE. Tiempo 20 minutos, temperatura no más de 70 grados. Yo mido la temperatura de una forma muy práctica. Meto el dedo, tengo que sentir la temperatura sin llegar a quemarme. Y os aseguro que es una buena forma. Lo legal es tener un termómetro de cocina y ajustarse a la técnica. Al final explicaré el porqué de la cocción confitada.
Sacaremos el pescado reservando en un plato para que deje el sobrante del aceite, aunque podréis comprobar que es justo el que necesita. Podemos recuperar todo el aceite, nos servirá para los fritos que queramos de pescado.
Presentamos en un plato sobre la base de las verduras al dente y calientes los lomos de merluza. Ponemos en las esquinas los dos trozos de patata cocida-asada.

Confitado:
El confitado es una técnica especifica de cocina referida en especial a carnes, aunque hoy en día se elaboren confitados con pescados (salmón, atún y bacalao principalmente) y verduras y hortalizas.
Consiste en introducir el género en un tipo de grasa (mantequilla clarificada, aceite de oliva, manteca de cerdo, etc.) y cocinarlo a baja temperatura (entre 60 y 90 ºC, dependiendo el género) hasta que este cocinado.
De esta manera con el confitado se consigue que las grasas se fundan en el medio de cocción y los jugos que no son liposolubles se queden dentro del alimento dejándolo jugoso y tierno.
Los pasos para hacer un confitado son:
Preparación del alimento, eliminando grasas innecesarias, limpiándolo si hiciese falta.
Selección de los elementos aromáticos a utilizar. Laurel, tomillo, clavos, ajos, romero, tomillo, etc. Son sólo algunos de los elementos que podemos utilizar. La sal siempre al final, antes de servir.
Se cocina troceado por raciones o bien por piezas si es un género pequeño.
Debemos controlar la temperatura en todo momento y que no haya ebullición ni que la grasa humee. Lo mejor es utilizar termómetros especiales que se sumergen en el género o bien por infrarrojos.

De la web directo al paladar

lunes, 16 de mayo de 2016

Espaguetis con verduras salteadas.



Para dos personas hemos utilizado:
200 gramos de pasta, espaguetis con fibra al huevo, en este caso.
50 gramos de guisantes congelados.
50 gramos de judía verde congelada.
Medio pimiento rojo
Medio pimiento verde.
1 cebolleta tierna.
Una alcachofa hermosa.
AOVE
Sal

Elaboración:
Vamos a cocer la pasta según las indicaciones de cada fabricante, pero una media de 10 minutos desde que el agua esté hirviendo es una buena medida. Yo le pongo además una pastilla de caldo de verduras de la marca que cada uno le guste más. La escurrimos y enfriamos en abundante agua fría. Añadimos unos hilos de aceite de AOVE removiendo para que la pasta no se quede pegada.
En un cazo con agua caliente vamos a colocar las judías y guisantes con una pizca de sal. Cuando vuelva a dar un hervor, colocaremos la alcachofa limpia y entera. Cuando el agua vuelva a hervir tomaremos el tiempo de 5 minutos más y enfriaremos en agua helada, un cuenco con agua y cubitos. Reservamos escurrida esta verdura.
En un sartén con una cucharada de AOVE, saltearemos las verduras restantes cortada en brunoise los pimientos y en juliana la cebolleta, una pizca de sal y a fuego medio hasta pochar ligeramente estas verduras durante 10 minutos. En ese momento ponemos en la sartén el resto de las verduras cocidas, antes la alcachofa la habremos partidos en cuartos, saltemos un par de minutos para que todos los sabores se mezclen. Añadimos, entonces, las pasta escurrida, salteamos de nuevo y cocinamos por un par de minutos más. Conseguimos unificar los productos y los sabores.

Presentamos la pasta y las verduras procurando que las alcachofas den altura al plato.

jueves, 7 de abril de 2016

Taller de Cocina Con Sentido



Esta entrada de hoy en el blog es muy especial. Hemos preparado dos recetas. El típico Zarangollo murciano y además con una variante de Cieza con calabaza, la segunda receta es una tapa de pulpo con alcachofa.

Y estaréis pensando que estas recetas ya están en el blog. Y así es. Pero os voy a contar cómo y por qué las vuelvo a poner.

Hemos preparado estas recetas entre seis personas.

Vamos a ello. Para el Zarangollo, ha sido Patri quien ha traído los productos: tres calabacines muy hermosos. Seis huevos, dos manojos de cebolleta fresca, eran seis, y dos patatas medianas tirando a grandes. Aceite, AOVE, y sal ya había en el piso. Tranquilos, todo tiene su explicación, pero a su tiempo.

Yo he llevado una calabaza tipo cacahuete mediana, tres alcachofas pequeñas y un tentáculo, pata, de pulpo ya cocida y con su salsa, un par de limones.

Vamos con la elaboración.
Patri muy decidida dice que ella se encarga de los calabacines. Comenta que los lava antes de cortarlos en rodajas. Nos dice también que su costumbre es no quitarle la piel. Y como sabemos, no pasa nada por no quitarla, de hecho nos aportan vitaminas. Encarna le prepara una tabla de cortar mientras ella busca en los cajones un cuchillo de cocina mediano. Ella no lo ve, pero os digo que los hay de colores y eligió el azul.

Mientras, Pedro dice que él se atreve con las patatas. Se hace un hueco, busca otra tabla y un cuchillo pequeño y a pelar, pero dice que sería mejor un pelapatatas. Nos ponemos a mirar en los cajones mientras él toca en los cajones. Al final encuentra dos. Con uno es suficiente. Y se dedica a las patatas. Mientras es Carmen quien ataca a las cebolletas para cortarlas en juliana. Vaya nombre, se lo explico y una cosa más que aprendemos. Los fuegos se van a poner en marcha.

Suscita la primera controversia. Sartén o cacerola. Y les comento que es indiferente para pochar la verdura. Si solo se utiliza agua es válida cualquiera de las dos y, por seguridad y comodidad, Patricia decide que la cacerola le irá mejor. Los fuegos en esa cocina son mixtos, de gas y eléctricos. Patri busca un encendedor eléctrico en uno de los cajones y tarda en encontrarlo. Otro grupo lo había cambiado. En este piso tipo de la ONCE se dan varios talleres de cocina con distintos niveles. El aceite, AOVE, es lo primero que busca Patri para añadirlo en la cacerola, con su prudencia pregunta que cuánto le pone. Y yo le digo que a su gusto, que como lo haga siempre. Me fijo y pone, con mucha habilidad, como dos cucharadas de aceite. Es suficiente. El calabacín soltará su agua. Lo pone a fuego medio. El interruptor está preparado en números y al girarlo se nota como un clic en cada número.

Cómo notaréis, sigo asombrándome de lo que veo y siento. Ya tiene cortados los tres calabacines en rodajas. Y a la cacerola con una pizca de sal, la cantidad que le coge entre tres dedos. Esperanza, siempre al quite, busca una tapa para la cacerola y a esperar su tiempo. Mientras, Pedro terminando de pelar las patatas. Como las ha lavado antes en el agua, algún trozo de piel se queda en ellas. Carmen se lo dice. Comento que como ya están bien lavadas no importa. De hecho cuando las hacemos asadas en el horno nos la comemos con esa piel crujiente tan rica. Las trocea con habilidad como si fueran para una tortilla. Nunca la ha hecho. Salvo en el microondas. Será nuestro siguiente reto. Una tortilla española de toda la vida. Y Carmen, terminando su Juliana ya. La deja toda cortada en plato a la espera de hacerla protagonista en el fuego. Todo se andará. Pero es el turno de la sartén y las patatas. Pedro se busca sus mañas para encender el fuego eléctrico. Intenta recordar cuál y en qué orden estaban los interruptores. Esperanza le confirma lo que él ya intuía. El tercero por la izquierda. Los dos primeros son los del horno. Una sartén pequeña y el aceite. Es un pequeño problema con las cantidades a echar de una botella directa es difícil medir cantidades. Hay o debe haber dosificadores. Los buscaremos. Dos cucharadas aproximadamente. Las patatas a la sartén y a esperar 15 minutos moviéndolas.

Él tiene un reloj muy especial. Es para invidentes, se levanta el cristal, pero eso no lo hace tan especial sino que es un Seiko. De esos que la maquinaria es japonesa y no falsa. Está muy orgulloso y con razón. Lo programa para ese tiempo. Pero se oye la voz de Rocío que dice que ya ha puesto la alarma en el reloj del frigorífico con los 15 minutos. ¡Qué despierta es Rocío!, una niña con unos ojos para comérselos de bonitos y vivos que los tiene. Cuida de su hermano de meses mientras su mamá, Patri, está con los calabacines peleándose.

Es la hora de la calabaza. Les cuento un poco de la historia de esta modalidad. Y de la curiosidad de su forma de cacahuete grande. La tocan y se sorprenden de la forma, el peso y la piel. Patri dice que no la pela, que ya lo intentó una vez y que casi se corta. No me extraña, sabéis que esta calabaza tiene la piel muy dura, y si no se tiene algo de destreza es fácil que el cuchillo se nos vaya. Pero como es una valiente le digo que le enseño una técnica de coger el cuchillo cebollero: lo inclinamos para cortar hacia afuera y con la mano izquierda sujetamos muy bien la calabaza, los nudillos son los que medirán la distancia de corte exterior podrá pelarla con éxito. Y lo consigue, ¡Bravo por Patri!

Su niño llora, parece que tiene hambre, y con ese amor que solo una madre sabe le da el pecho.

Pedro se anima con la calabaza ahora y dice que él la corta en tiras para cocinarla. Pues nada, al tajo, con una maña bastante aceptable, se lanza a trocearla y eso que el asiento, (parte plana que toca la tabla para que no se mueva), que le da al partirla por la mitad no es el mejor. Hay que decir que la calabaza por dentro es parte hueca, por lo que al partirla por la mitad y ponerla boca abajo cuesta un poco pero sale airoso del trabajo.

La sartén con las patatas van terminándose, el tiempo marcado se acerca, le ha dado vueltas con mimo, colocando la rasera por encima para saber dónde y cuántas están en la sartén, algo que a mí me asombra, normal. Hay que dejar unas pocas fuera en un plato para después preparar la variante del zarangollo ciezano. Se cumplió el tiempo de las patatas, las va añadiendo a la cacerola que Patri ha tenido con mimo cocinando, deja en un plato el resto, algún trocito se salió de la sartén, pero al terminar repasa con la mano alrededor con cuidado del calor del fuego y comprueba el resultado, un trocito estaba fuera.

En ese fuego pone esa misma sartén a la que le añade dos cucharadas más de aceite, esa medida ya la tiene por la mano. Toca la cebolleta fresca que nos cortó Carmen, la pone, le añade esa pizca de sal como le puso a las patatas, y busca la tapa para cubrir la sartén de nuevo. Mide la intensidad del fuego para que se pochen lentamente.

Parecería ahora que estábamos parados. Los fuegos en marcha con los calabacines, con las patatas cocinándose, en el otro la cebolleta igual.

Toca otra sorpresa.

Las alcachofas para la famosa tapa de pulpo con alcancil, vamos la alcachofa que se llama así indistintamente. Un valiente y es Pedro quien de nuevo se anima. El dice que les corta el rabo y que después las pela con el cuchillo hasta que las hojas están blandas. Perfecto, es una forma más de cortarlas. Pero aquí si les propongo que las alcachofas las pingamos en un bol con agua y el zumo de un limón, para que no se pongan feas, se oxiden. Vale también un buen puñado de perejil, pero en este caso es el limón el que va al bol con el agua. Carmen dice que ella les deja el rabo a las alcachofas. Por supuesto que es válido también. "Pero cada maestrillo tiene su librillo" y en este caso fue Pedro quien inició la aventura. Las pela, las colca en ese bol, Esperanza busca una cacerola y a... hervir el agua. Las echa después de pasarlas con el agua de limón añadiendo un poco de esa agua a la cacerola. La pregunta de siempre que se cocina ¿Cuánto tiempo? La respuesta es fácil, sobre los 10 minutos desde que empiece a hervir el agua. Y según el tamaño de las mismas. Otra cosa que nos cuenta Pedro es el sonido. Sí, hay que prestar atención a los sonidos que hacen los alimentos en la sartén, cacerola o cualquier objeto que tengamos en el fuego, nos dice qué ocurre y cómo van cocinándose. Otra de las cosas que yo aprendo. Creo que al final voy a ser yo quien aprenda de ellos.

Repasamos rápidamente.

En la cacerola tenemos casi terminada las patatas y los calabacines a falta de ponerle la cebolla que ya la tenemos terminándose en la sartén.
En la otra cacerola cociéndose las alcachofas. La calabaza troceada a la espera de que la cebolleta deje libre esa sartén.

Una cosa nueva más. El pulpo para la tapa llevará un aceite de canónigos. Les cuento cómo lo vamos hacer, en un vaso de batir colocamos un puñado de canónigos, Es Patri quien se lleva la mano al Tupper y saca un puñado dejando la mitad para la presentación, los pone en ese vaso y añade como 3 dedos de aceite. Y vuelta con el problema de las mediciones, podemos hacerlo de otra forma. Llenamos un vaso pequeño de aceite y esa sería la medida para hacerlo. Pero en este caso sus ojos somos nosotros, le sugerimos que un poquito más de lo que ella ha puesto. La batidora en su sitio la consigue a la primera. Busca el enchufe con la batidora ya dentro del vaso. Toda precaución es poca. Sujeta el vaso con su mano izquierda y leña a la batidora. ¿Cuánto tiempo? ¡Pues eso digo yo! que el que crea que habrá hecho un puré muy liquido con el aceite y los canónigos. Sube y baja hasta que crea que está. Lo vamos a cola, solo queremos ese aceite con el sabor del canónigo, y perfecto en un vaso ha colocado el colador que encontró en el segundo cajón y con una cuchara sopera que le acerco presiona en el colador hasta que le ha sacado todo el jugo a ese mejunje batido.

Mientras Pedro pone en el microondas el Tupper con el pulpo que ya traje cocido. Esa será otra clase especial sobre el pulpo y sus formas de cocinarlo. Dos minutos a máxima potencia y listo, vuelta a medir el tiempo. En este caso el micro avisa.

Todos queremos probar el sabor especial de ese aceite con canónigos, hasta Rocío se atreve. Una cuchara a la que le pongo un poquitín de ese aceite y una pizca del jugo del pulpo. Me gustaría que hubierais visto la expresión de su cara. Aquí sí que no hay mentiras, les gusta y mucho.

Tenemos terminada la cebolleta, a la que Pedro le ha dado vueltas con cariño y paciencia, en la cocina no hay prisa y si mucho amor. A la cacerola con casi la totalidad de ella, el mismo proceso, tocándola con la parte plana de la rasera sabe dónde y cuánta hay en la sartén para reservar un poco. Ahora es cuando le añadimos la calabaza ya troceada, una cucharada más de aceite, AOVE, y a pochar de nuevo, la calabaza se hará enseguida, está cortada en trozos muy finos.
Ya casi tenemos los tres platos terminados, Zarangollo murciano al que Patri le va a poner los huevos que quiera, y decide que como somos 6 en total le pondrá 5 huevos. Pues muy bien, los casca con habilidad en un plato uno a uno para asegurarse que no tendrá cáscaras dentro de la cacerola y adentro. Solo le queda remover y romper esos huevos y con el calor que ya tiene la cacerola se terminarán de cuajar, Probamos de sal y acertamos no añadiendo más. Está en su punto.

Añadimos as patatas a la sartén donde teníamos la cebolleta y la calabaza y terminado ese plato con un huevo roto por encima removiendo un poco. La cantidad es pequeña pero suficiente para notar su sabor distinto. Se me ha olvidado llevar unas ñoras para colocarlas en la tapa del zarangollo ciezano, pero en ese momento Carmen, removiendo entero el frigo para reordenarlo, descubre una bolsa con dos ñoras. La alegría es completa. Probaremos la tapa completa. Patri toma una, la desmenuza en un plato para que no tenga pepitas, añade unos trocitos a la sartén donde se está terminado la tapa y se sumará ese sabor al que ya tenía.

Vamos a emplatar y presentar los tres platos.


De la cacerola con el Zarangollo, retiramos una buena cucharada que colocamos en un plato redondo. Al lado colocamos otra porción del zarangollo ciezano al que Rocío le pone un trocito de ñora como peineta encima, queda muy propia y bonita.

Y para la tapa del pulpo colocamos las alcachofas ya cocidas y cortadas por mitad en un plato redondo amplio. Ponemos un trocito de pulpo encima de cada alcachofa y salseamos con los jugos del pulpo y el aceite de canónigos Queda precioso.

Foto de familia, todos juntos con nuestras recetas emplatadas para confirmar que podemos hacer lo que nos dé la gana.

Cada uno se lleva en su Tupper lo que ha sobrado de las recetas y poder disfrutarlas con su familia.


Llega María Dolores a pasar revista en ese momento, si llega cinco minutos antes prueba las tapas. Nos hace una entrevista que graba en su móvil para pasarla a todo el grupo de Cocina Con Sentido y disfrutar todos de lo que hemos hecho hoy.

martes, 5 de abril de 2016

Revuelto de trigueros y fuet



Este famoso plato que consta de unos huevos revuelto con espárragos trigueros frescos, lo hemos transformado con un nuevo ingrediente, el fuet, típico embutido catalán.
Para su elaboración para dos personas hemos utilizado:
4 huevos de gallina
200 gramos de espárragos trigueros frescos
100 gramos de fuet de la mejor calidad.
4 cucharadas de AOVE
Para su elaboración hemos cortado con los dedos, hasta que nos cueste los espárragos, señal que esa parte ya es demasiado dura. Los hemos puesto en una cacerola con agua ya hirviendo y una pizca de sal. Tiempo hasta que de nuevo vuelva a hervir el agua. Momento en que los pasamos a enfriar rápidamente en agua helada. Retomarán su color verde brillante y cortará la cocción, nos interesa que queden al dente.
En una sartén con las 4 cucharadas de AOVE a fuego fuerte salteamos el fuet, que previamente lo hemos cortado a cuadraditos pequeños, como de 5 milímetros de gruesos. Salteamos ligeramente por dos minutos, no hace falta más tiempo. Añadimos en ese momento los espárragos escurridos de agua. Cocinamos por dos minutos más.
Añadimos los cuatro huevos y los vamos rompiendo, el fuego lo hemos bajado al mínimo. Revolvemos al gusto hasta dejar la textura deseada.
Hemos visto que la sal no aparece en la receta. El punto del fuet es suficiente para conseguir esos sabores tan contradictorios del huevo, esparrago y fuet.

A disfrutar.

miércoles, 16 de marzo de 2016

Habitas tiernas con chorizo y huevo poché


Para 4 personas

500 gramos de habas frescas pequeñas
1 cebolleta tierna
100 chorizo dulce
4 huevos
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Elaboración
Al comprar las habas procuraremos que sean tiernas, casi recién cogidas, en caso contrario les daremos un hervor de 5 ó 6 minutos una vez que empiece a hervir, y las enfriaremos seguidamente en agua helada.

Picamos la cebolla en Brunoise, en cuadraditos, la pochamos en una cucharada de aceite virgen, AOVE. Troceamos el chorizo y cuando tengamos la cebolla ya pochada lo añadimos a la sartén cocinando por un par de minutos. No queremos que se haga demasiado el chorizo, dejará demasiada grasa. Añadimos las habas y rehogamos otro par de minutos.
Para los huevos poché ponemos en una taza de café con leche el papel film en su interior, ponemos una pizca de sal, un chorreón de aceite y hacemos una bolsa con el papel film, atándola con un hilo de cuerda con nudo corredizo, mi truco es que una vez la bolsa la tenemos hecha, la sujetamos con una pinza de la ropa a los bordes de la cacerola con el agua hirviendo, dejamos dentro no más de 4 minutos. Sacamos y cortamos con unas tijeras esa bolsa que mantendrá la forma del nido que formamos. Con una cuchara la retiramos. Reservamos.
Presentamos en un plato el fondo de las habitas salteadas y dejamos encima los huevos. Decoramos con unas hojas de Hierbabuena fresa.



lunes, 14 de marzo de 2016

Calamar relleno de langostino


Ingredientes para dos personas
4 calamares medianos (aproximadamente 180 gramos cada uno), ya veis el tamaño en la foto.
3 huevos grandes
250 gramos de langostino
Salsa de tomate
1 cebolla pequeña
1 diente de ajo
1 cucharada de perejil fresco picado
1 cucharada de harina de trigo
1 hoja de laurel
1 pimienta de cayena
1 vaso de caldo de pescado
1 vaso de vino manzanilla puedes utilizar un vino oloroso, dulce, o el que más te guste
Aceite de oliva AOVE
Sal
Una ramita de romero

Vamos a preparar los calamares quitándoles la piel, limpiando sus tripas, dándoles la vuelta si es necesario, y separando las aletas y tentáculos.
Reservamos los calamares, el cuerpo. Las aletas y tentáculos, los cortamos finamente.
Los langostinos, si son congelados, los tendremos un tiempo fuera de la nevera para su descongelación perfecta. Pelamos las cabezas y los cuerpos, los troceamos junto con los tentáculos y aletas de los calamares. Reservamos.
Vamos a la preparación del relleno:
En una sartén mediana, con dos cucharadas de AOVE, aceite de oliva virgen, y a fuego medio, sofreímos el ajo picado, el laurel, la cayena, la cebolla cortada en brunoise, en trocitos cuadrados, una vez pochada agregamos las aletas, los tentáculos, los langostinos y el vaso de vino manzanilla. Sofreímos añadiendo la salsa de tomate, una cuchara sopera y el perejil picado. Reservamos todo ello, escurriendo todos los jugos que dejaremos en la sartén.
A esos jugos añadimos una cucharada de harina y la cocinamos, una hoja de laurel, el caldo de pescado, salpimentamos al gusto, dejamos una salsa ligeramente espesa.
Mientras hemos rellenado los calamares con el preparado que teníamos reservado. Colocando un palillo en la parte de la abertura para que no salga nada.
Introducimos los calamares en la salsa y cocinamos por 5 minutos a fuego fuerte por cada lado.

Vamos a presentar en una fuente quitándoles los palillos, cortando unas rodajas y salseando por encima. Adornando con una rama de romero fresco.

viernes, 11 de marzo de 2016

Salteado de verduras y pulpo




Ingredientes para dos personas
2 pimientos rojos pequeños
2 pimientos verdes pequeños
1 pimiento amarillo
1 cebolleta tierna
1 calabacín mediano
1 alcachofa grande.
1 cucharada de miel
Sal, pimienta
Dos cucharas de aceite de oliva, AOVE
200 gramos de pulpo de roca ya cocido y troceado
La limadura de la piel de un limón
1 cucharada de miel de romero.



Vamos a cortar la verdura en Brunoise, a cuadraditos, excepto la alcachofa. Las saltearemos en con dos cucharadas de AOVE a fuego bajo durante 10 minutos teniendo tapada la sartén.

Por otro lado vamos a pelar la alcachofa y antes de que se nos ponga negra por la oxidación la coceremos en agua con una pizca de sal y unas ramitas de perejil. Tiempo unos 10 minutos una vez que empiece a hervir el agua.

A los 10 minutos salpimentaremos la verdura ya pochada, añadiremos la alcachofa cocida y partida en cuartos, el pulpo cocido y troceado y el caldo de la cocción del pulpo, como medio vaso. Rehogamos unos 5 minutos. Añadimos entonces, la raspadura de la piel del limón y la cucharada de miel.

Dejamos reducir hasta obtener una salsa melosa.

Servimos muy caliente.


lunes, 8 de febrero de 2016

Pimientos rellenos de gambas y calamar



Ingredientes para dos personas
2 pimientos rojos pequeños
100 gramos de gambas
100 gramos de calamar troceado
1 cucharada de aceite de oliva extra virgen AOVE
Queso Parmesano o similar, rallado
Sal y pimienta

Preparación:
En una bandeja de horno vamos a colocar los dos pimientos, limpios de pepitas a los que habremos quitado la parte superior, con unas gotas de AOVE y una pizca de sal, al horno durante 20 minutos a 150grados.
Vamos a pelar las gambas y con las cabezas haremos un ligero fumet. Reservamos.
Por otro lado haremos una bechamel, aquí tenéis la receta: "Vamos hacer una bechamel con un poquito de mantequilla, unos 100 gramos, que colocaremos en un cazo a fuego flojo, tendremos cortada, o casi rallada una cebolleta tierna, que pocharemos con esa mantequilla, cuando este casi transparente, añadiremos la harina, 3 cucharadas soperas, cocinaremos por un tiempo suficiente para que la harina se haga. Vamos añadiendo la leche, casi un litro nos hará falta, y sin dejar de remover la varilla, cocinamos por un tiempo de 20 minutos, añadiendo la leche a poquitos hasta conseguir una masa densa, rectificamos de sal, pimienta y yo le pongo una pizca de nuez moscada. Esta receta es en general, para esta comida disminuir cantidades en proporción."
Cuando la tengamos a mitad de cocción le añadimos las gambas ya peladas y los dados de calamar troceados. Le vamos añadiendo a poquitos, el fumet, hasta conseguir una crema ligera. Cocinamos unos 10 minutos más.
Sacamos los pimientos del horno, los rellenamos con esta bechamel y con el queso rallado por encima.
Al horno nuevamente, durante 10 minutos gratinando.
Presentamos al gusto.

martes, 2 de febrero de 2016

Bizcocho con Chocolate



- 1 yogur natural (el propio envase nos servirá como medidor para el resto de ingredientes)
- 4 vasos de harina
- 4 huevos grandes
- 1 y ½ vaso de aceite
- 3 y ½ vasos de azúcar
- 1 sobre de levadura
- Opciones: ralladura de la piel de una naranja o de un limón
- 10 bombones de chocolate, o unas onzas de chocolate dulce
- 45 minutos a 180º

Preparación:

La receta para hacer bizcocho de Chocolate es muy sencilla, como veréis a continuación, vamos a medir todos los alimentos con el propio envase del yogurt que utilizaremos, o en su defecto, un vaso de este tamaño aproximadamente. 
En un bol grande mezclaremos el yogur, el aceite y el azúcar, cuando estén bien mezclados añadimos las yemas de los huevos. Las claras las pondremos en este momento batiendo con la varilla, o con una batidora eléctrica con la herramienta de batir. Cuanto más y mejor dejemos esta crema, mas esponjoso nos saldrá en bizcocho.
Agregamos en este momento la levadura y la harina a poquitos, hasta dejar una masa homogénea. Podemos añadir, en su caso, la ralladura de la corteza de un limón.
Vertimos la mezcla en un molde de horno y para bizcochos, puede ser de cristal, silicona o cualquier otro que nos pueda servir dentro del horno. Ahora introducimos el chocolate que habremos desmigado o machacado en un bol en trozos pequeños. Podemos dejar trozos grandes a gusto. Nos los encontraremos cuando lo comamos. Encima de un trapo de cocina, golpeamos el recipiente con energía para que los trozos de chocolate se nos vayan al fondo casi todos.
En el horno precalentado a 180º pondremos este recipiente y lo tendremos sobre los 45 minutos. ¡Ojo! No abrir el horno en ningún momento, se nos bajará por completo si lo hacemos antes de tiempo.
Una vez pasado los 45 minutos sabremos si está hecho si metemos una aguja de hacer punto, un cuchillo fino, y si sale limpio y no se pega lo tendremos en su punto. Sacamos el recipiente y dejamos templar.
Presentamos con unos bombones de chocolate por encima, que con el calor residual que queda se fundirán ligeramente sobre el bizcocho. Decoramos con unas hojas de menta.

lunes, 1 de febrero de 2016

Lomo de cerdo asado a la manzana



Ingredientes
1 lomo de cerdo de 400 gramos limpio de grasa
1 cucharada de aceite de oliva virgen, AOVE
2 manzanas reineta
Una cebolla
Un puerro
2 zanahorias
1 vaso pequeño de caldo de carne
1 vaso pequeño de vino blanco
Sal, pimienta
Receta para dos personas.
En una sartén con esa cuchara de AOVE, y a fuego muy fuerte, sellamos el lomo, que previamente lo hemos salpimentado por todos los lados y reservamos.
En los jugos que ha dejado la sartén sofreímos todas las verduras troceadas, la cebolla en juliana, añadimos el vaso de vino para que evapore el alcohol, cocinamos por espacio de 5 minutos. El interés es que esos sabores se mezclen bien con las verduras.
En una fuente de cristal de horno, colocamos en lomo en el centro y añadimos todas las verduras a su alrededor.
Las manzanas las hemos descorazonado, pelado y cortadas en octavos, y metidas mientras las cortamos en un bol con agua y el zumo de un limón para que no se ennegrezcan.
Las ponemos encima de todas las verduras y el lomo. Añadimos el vaso de caldo de carne.
Metemos en el horno ya precalentado a 180º la fuente de cristal. Tiempo 20 minutos y le damos la vuelta al lomo removiendo las verduras. Otros veinte minutos. El tiempo puede variar en función del tamaño del lomo, Yo lo tuve un total de 45 minutos.
Reservamos el lomo. Todas las verduras las reducimos en una sartén a fuego fuerte hasta que el caldo casi desaparezca. Las trituramos y las pasamos por un chino fino, hasta dejar una crema suave.
Troceamos el lomo en filetes de un centímetro de grueso y adornamos con esa salsa de color naranja deliciosa. Su sabor debe tener un punto de dulce. Una ramita de perejil o unos cebollinos le van muy bien. 

miércoles, 27 de enero de 2016

Judías pintas con jamón (Habichuelas, Alubia)


Ingredientes:
400gr judías pintas
1 cebolla dulce
1 dientes de ajo
150gr jamón serrano
1 hoja de laurel
1 pizca de sal
100gr de tomate frito
3 cucharadas de aceite de oliva
1 pastilla de caldo de verduras
Preparación:
Picamos la cebolla y los ajos en brunoise tras pelarlos. Ponemos una olla al fuego. Incorporamos el aceite de oliva y las verduras anteriores picadas.  Removemos de vez en cuando para que no se peguen. Es importante que se pochen bien. Agregamos el tomate frito, las carnes en trocitos, el laurel, la pastilla de caldo desmenuzada, las judías pintas, a las que el día anterior las pondremos en agua, un mínimo de 12 horas y cubrimos con agua
Cocinamos a fuego lento unas dos horas. Controlamos el agua y revisaremos que estén blandas. Rectificaremos de sal en su caso. El caldo debe quedar espeso, como una crema muy liquida, señal que las habichuelas han dado su sabor como buena legumbre.
El tiempo total de cocción no será menos de 2 horas y media.
Presentamos y a servir. Podemos acompañarlas con unas guindillas en vinagre. Muy convenientes para la digestión

sábado, 23 de enero de 2016

Fideuá de Verduras




Ingredientes para dos personas
200 g de fideos gruesos, tipo fideuá
1 Cebolla pequeña
1 puerro
2 zanahorias
1 Dientes de ajo
150 gramos de judía verde
100 gramos de guisantes
2 alcachofas
Agua sobre los dos litros
Cucharada pequeña de pimentón rojo dulce
Sal
Aceite de oliva, AOVE

Vamos a preparar un fondo, caldo, con verduras: 2 zanahoria, 1 puerro y la cebolla. Cortamos, después de limpiarlos bien, todos los ingredientes en trocitos pequeños. En una cazuela con un poco de aceite de oliva, rehogamos la cebolla y el puerro hasta que estén blandos. Después añadimos la zanahoria. Rehogamos unos 5 minutos más. Añadimos el agua, unos 2,5 litros. Y cuando hierva dejamos cocer unos 20 minutos a fuego suave.
Las alcachofas las limpiaremos de las hojas exteriores y de parte de su rabo. Las iremos poniendo en un bol con agua y el jugo de un limón, en su defecto, puede ser perejil fresco, todo ello para que no se oxiden y no se pongan negras.
Coceremos en una cacerola, las alcachofas, las judías y los guisantes, con la precaución de tener un plato encima de la cacerola para que estén cubiertas por completo de agua. Las tendremos sobre los 20 minutos en función de la dureza y tamaño de las alcachofas. Las judías y los guisantes estarán hechos con ese tiempo.
Vamos a preparar el sofrito para la fideuá. En la sartén, paellera, o cazuela plana donde la queramos hacer, sofreímos un ajo, 2 cucharadas de tomate frito, una cuchara de café de pimentón dulce, las judías y los guisantes que ya tenemos cocidos, rehogamos por 2 minutos. Añadimos los fideos y los cocinamos hasta que se impregnen del aceite del sofrito. En ese momento añadimos el caldo con el fuego muy fuerte. Rectificamos de sal en su caso. Una vez que empiece a hervir lo bajamos al mínimo; el tiempo de cocción será el que marque el fabricante de la pasta, pero para una media de 10 minutos suele ser. Cuando falten 5 minutos metemos las dos alcachofas ya cocidas cortadas en cuartos.

Y a presentar al gusto.